Guía de París

Nos encontramos en una de las ciudades más asociadas a la belleza, al romanticismo y a la historia. 

Una de las mas bellas del mundo, seguramente; la más visitada, y que, ciertamente, hace honor a su fama y no defrauda a nadie que acude a verla. 

Al contrario, a la hora de partir el viajero siente tener que hacerlo. Por que Paris es una ciudad mágica, con un encanto especial que se percibe en cada esquina, cada plaza, o simplemente en cada uno de sus cafés. 

«Ciudad de la Luz», debido a que Paris fue la primera ciudad del mundo en dotar a sus calles de luz eléctrica, lo que causó gran admiración en todo el mundo. También éste nombre, perfectamente, podría relacionarse con que París, ha sido también, al menos en su momento, la luz de todo mundo y ciudad adelantada a su tiempo, social y politicamente. Aquí se fraguaron los derechos del hombre, y los germinaron los principios universales de libertad, igualdad y fraternidad.

El río Sena atraviesa París en forma de arco. Son 37 los puentes y pasarelas que cruzan el Sena en París; muchos de ellos fueron destruidos y reconstruidos varias veces. 

Sin embargo algunos aún conservan sus nombres medievales: el Pont au Change (Puente de Cambio) era el lugar donde los extranjeros cambiaban su moneda antes de entrar en la ciudad; el Pont au Double hace referencia al peaje que se pagaba por cruzar el puente. 

El más antiguo de ellos curiosamente es el Pont Neuf (Puente Nuevo!), que data de 1578.

Suaves colinas modelan el relieve de la ciudad, entre ellas la de Montmartre, donde se encuentra la famosa basílica del Sacre Coeur, desde la cual se tiene una impresionante vista de la ciudad. 

París es una ciudad con un clima variado, donde cada estación se disfruta de una forma particular. Cuando el termómetro sube en verano, los parisinos acuden al Paris Plage, a orillas del Sena, donde durante los meses de julio y agosto se habilita toda la orilla del río con arena de playa.

La mejor época para visitar la ciudad es, sin duda, la primavera, entre abril y junio, cuando los días son soleados y no hace un calor excesivo. El otoño y el invierno también son apropiados, sobre todo porque hay menos turistas. 

El tiempo en Paris suele ser impredecible, así que, con independencia de la época en la que se visite la ciudad siempre es recomendable llevar algún jersey o chaqueta y el imprescindiblemente paraguas.

En la zona de Los Invalidos y la de la Torre Eiffel se encuentran algunos de los monumentos y museos más conocidos de la ciudad. Al norte, otros grandes monumentos de la ciudad y algunas tiendas exclusivas pueblan el área del Arco del Triunfo, los Campos Eliseos y les Grands Boulevards. En la ribera derecha del río, el posmoderno Centro Pompidou, un gran centro comercial y el museo más famoso de Paris configuran el territorio del Louvre y Les Halles. 

Mas arriba, pasando Pigalle, se encuentra Montmartre, con las impresionantes cúpulas del Sacre Coeur. 

Al este se extienden Belleville y alrededores, con el famoso cementerio Père Lachaise, el canal Saint St-Martin y multitud de tiendas retro y cafés bohemios. 

Al sur hacia el Sena, se hallan los novedosos bares y boutiques del Marais y la Bastille.

En fin, que estamos en una ciudad en la que no se puede perder el tiempo, hay que recorrerla casi toda. Vamos a empezar …